11 de noviembre: una jornada para hacernos oír

El próximo 11 de noviembre estamos llamados a secundar una jornada de huelga y movilización para reclamar mejoras que afectan a la vida cotidiana de la mayoría de las personas trabajadoras.

Más allá de ideologías o preferencias políticas, existe una realidad difícil de ignorar: los salarios han perdido capacidad adquisitiva frente al aumento del coste de la vida y, especialmente, frente al encarecimiento de la vivienda. Cada vez resulta más complicado acceder a una vivienda, emanciparse, formar una familia o simplemente mantener un nivel de vida razonable con el fruto de nuestro trabajo.

La huelga es una herramienta legal y democrática para trasladar esta preocupación a empresas e instituciones. Participar en ella es una forma de reivindicar que el trabajo debe permitir vivir con dignidad y construir un proyecto de vida estable.

¿Cómo adherirse a la huelga?

No es necesario comunicar previamente a la empresa la decisión individual de secundar la huelga. Basta con no acudir al puesto de trabajo o cesar la actividad durante el periodo de huelga convocado.

La empresa no puede exigir una declaración previa de participación ni solicitar que el trabajador justifique su adhesión.

La jornada de huelga supone el descuento salarial correspondiente al tiempo no trabajado, así como de la parte proporcional de las cotizaciones asociadas. La participación en una huelga legal no puede ser motivo de sanción ni de represalia.

El 11 de noviembre, participa en los paros y haz oír tu voz.